Poesía Neoclásica – El Diario de Otún

Poesía Neoclásica – El Diario de Otún

Francisco Javier López Naranjo

El anterior título puede causar extrañeza porque se tiene la idea de que la poesía con rima y métrica es algo del pasado, “poéticas anquilosadas”, “estáticas estéticas estíticas”. Pero no, la poesía clásica, como lo auténticamente clásico, está viva, e inclusive se está renovando. Por eso, en este siglo XXI, así como se oye hablar en el arte del neobarroquismo también se escucha el término neoclasicismo.

En este este mes de abril, en que se celebra el Día Mundial del Idioma Español, hagamos un somero recorrido por el mundo del neoclasicismo en la poesía.

Recientemente, desde España, y a través de Amazon, El poeta Jesús Castro González (Chus Castro), quien dirige en Facebook el grupo El Arte de la Poesía, presentó su libro “Escritura creativa – A ritmo de soneto”, en el que muestra 101 variaciones neoclásicas del soneto, varias de ellas de su autoría. Hay sonetos tan curiosos e ingeniosos como el “3 x 1”: tres sonetos en uno solo, y este decisonetillo espinela:

La expresión del sentimiento
no debe tener fronteras
pinta el cuadro como quieras
pero “muere” en el intento
se empobrece la pintura
la escultura y la canción
si falta la creación
que renueve su hermosura
demos chance a la locura
viva el ritmo y la armonía
la rima y la melodía
surjan las mentes abiertas
que el campo no tiene puertas
ni cercas la poesía

Por su parte Juan Benito Rodríguez Manzanares, también español, creó la rima jotabé, que básicamente consta de once versos de la misma métrica en rimas consonantes siguiendo este orden: AA BBBB CC ABC. La segunda estrofa tiene cuatro versos monorrimos, al estilo de la antigua cuaderna vía. Cada año se realizan concursos internacionales de rima jotabé.
En América Latina también hay creaciones neoclásicas en la poesía como el Guaroj, del uruguayo Nelson Guerra, estrofa de diez versos octosílabos con rima asonantada en los pares.
Aquí en Colombia, el poeta Ramiro Padilla Guerrero, quien reside en Cartagena, recoge en su libro “La nueva lira” los cincuenta estilos más recientes de las nuevas estructuras clásicas. Es el creador de las isopeyas.

En San Juan Nepomuceno (Bolívar), el poeta Reinaldo Bustillo Cuevas, quien fue el ganador del primer concurso internacional “Un soneto para Soria”, es el creador de la enéada, que consta de nueve versos de 16 sílabas cada uno, distribuidos en tres tercetos monorrimos de rima consonante. Es un homenaje a la trietnia del indio, negro y blanco de la región de los Montes de María y a la raza cósmica.

En el foro internacional de Poesía Tierra de Poetas , en Google, que administra la poetisabarranquillera Lila Manrique Preciado (Liman), se encuentran numerosas expresiones neoclásicas con sus respectivos autores, como la duodécima San Martín, la decilira y la diamela. El lector que quiera profundizar y ver ejemplos de formas poéticas neoclásicas encontrará material abundante en la Internet.

En nuestro departamento de Risaralda, hace algunos años, tres poetas apianos propusimos crear “Sonetonadas”, sonetos que no dijeran nada, a manera de juego poético, pues realmente hacer un soneto que no diga nada es imposible. A no ser que se emplee esa expresión en sentido metafórico. Además de los tres soneticidas, el único que afrontó el reto fue el gran poeta español José Luis Ruiz Vidal, ganador de numerosos concursos literarios de sonetos. Esta propuesta fue publicada en “Las Artes” (18–5-2014).

Ahora en la cuarentena, y también en la cuaresma y en este año bisiesto, me atreví a proponer una forma poética neoclásica a la que he denominado el romanceto, que trata de unir dos formas muy tradicionales de la poesía hispana: el romance y el soneto, que he venido cultivando, con cierto reconocimiento, desde hace algunos años.

En el romanceto, los dos cuartetos del soneto, son, en realidad, un romance (los versos pares tienen rima asonante) y los dos tercetos riman consonantemente, siguiendo el esquema: BCD – BCD. A algunos podrá extrañarles que mezcle rimas asonantes con consonantes, lo que está prohibido por la preceptiva clásica, pero hay que tener en cuenta que en los romances antiguos se mezclaban asonantes y consonantes. Solo en el siglo XVIII, luego de que se entronizó el soneto en el Siglo de oro, los preceptistas comenzaron a ver mal este matrimonio, no sé si por cierta discriminación (no mezclar la rima perfecta con la imperfecta, lo culto o cortesano con lo popular), o por eufonía. Lo importante es saber unirlas para que suenen bien, pues por las prohibiciones nos hemos acostumbrado a separarlas.

Gracias al Gran Poeta del Universo mis romancetos, en esta época de fusiones en el arte, han tenido muy buena acogida en los grupos de poesía en los que participo en Internet. Inclusive el maestro Chus Castro me obsequió su libro, como primicia y como premio, e hizo un romanceto para honrar esta forma neoclásica de mi autoría, la cual está en trámites de registro de derechos de autor.

Pongo a consideración de ustedes mis romancetos, como un aporte de la poesía neoclásica a la cultura literaria de Risaralda y de Colombia.

ROMANCETO ENDECASÍLABO
Mi musa va a casar en estas nupcias
al rey soneto y al juglar romance,
y también a enlazar en un poema
sus rimas consonantes y asonantes,
contrariando a severos preceptistas
que condenan tan raro maridaje:
dos estrofas de rima arromanzada
con tercetos de rima consonante,
¿Quién puede prohibir en el amor
que convivan la plebe y la nobleza?:
¿el romance y el clásico soneto?
Por ello, con poético fervor,
declaro en matrimonio a Vuestra Alteza
y al romance, con todo mi respeto.

ROMANCETILLO
(Unión del romance con el sonetillo)

Hijo del gran rey Soneto,
el párvulo Sonetillo
de Plebeyita Romance
quiere ser su buen amigo.
Y mi musa, cariñosa,
ha juntado a los dos niños,
pese a las prohibiciones
de la corte y sus prejuicios.
Ya no juegan, como antes,
entre flores, con temor,
escondiéndose del día.
Asonantes, consonantes,
por la magia del amor,
juegan en la poesía.

ROMANCETO HEXADECASÍLABO
(Los dos cuartetos son monorrimos, como se escribieron los primeros romances, que eran también de 16 sílabas. Luego se dividieron en octosílabos con rimas en los versos pares)

Un juglar y un sonetista cantan una gesta hispana;
el primero, en su laúd; el segundo, en su guitarra.
El romance y el soneto, con sus cuerdas hermanadas,
tañen en un gran concierto asonancia y consonancia.
El juglar, en dos cuartetos, de la poesía canta
la epopeya rutilante en la medieval España;
y a cantores muy fecundos que en mil sendas de añoranzas
trasegaron por la historia con su rima arromanzada
Canta luego el guitarrista, con sus rútilos tercetos,
al soneto de las cortes y de aquel siglo de oro
que fulgió con áureos versos en acordes consonantes,
y a las liras de poetas que en floridos vericuetos
lo ofrendaron a las épocas como un lírico tesoro.
El juglar y el sonetista: dos magníficos cantantes.

Centro de Investigacion Cultural del Estado Nueva Esparta CICUNE

Eladio Rodulfo González, quien  firma su producción periodística y de todo género con los dos apellidos, nació en el caserío Marabal, hoy en día parroquia homónima del Municipio Mariño del Estado Sucre, Venezuela, el 18 de febrero de 1935. Es licenciado en Periodismo, Poeta, Trabajador Social e Investigador Cultural. El 15 de abril de 1997 creó el Centro de Investigaciones Culturales Neoespartanas (CICUNE). Publica diariamente los Blogs: “Noticias de Nueva Esparta” y “Poemario de Eladio Rodulfo González”. Escribe en los portales poéticos Unión Hispanomundial de Escritores (UHE) Sociedad Venezolana de Arte Internacional (SVAI) y Poemas del Alma, de los cuales es miembro.