Poesía en cuarentena: los susurros milenarios – El Espectador

Poesía en cuarentena: los susurros milenarios – El Espectador

Por medio de la convocatoria “Poética del aislamiento”, cerca de 150 personas participaron en este espacio que buscó, desde el inicio de la cuarentena, que varias historias que quieren ser plasmadas en una página en blanco puedan ser leídas.

a convocatoria “Poética del aislamiento” es una iniciativa de la editorial Cuadernos Negros, la Gobernación del Quindío y El Magazín de El Espectador. Cortesía

El acto de escribir es la manera más directa de reflexionar, de pensar y de pensarnos. Es un arte inherente a nuestro cuerpo, a nuestra mano que con el tiempo se convierte, a su vez, en nuestra pluma. Aunque ya no es común escribir de puño y letra en esta época, sentarse frente al computador y decidirse a escribir un par de palabras se convierte en un espacio sublime para las memorias.
En este momento la humanidad está atravesando por una situación en la que es indispensable tener un replanteamiento de nuestros valores y costumbres. Hablar y, en este caso, escribir sobre lo que hacemos y no hacemos, lo que experimentamos o padecemos, o la manera en que estamos asumiendo esta nueva “temporalidad”. Podría atreverme a decir que la escritura es una necesidad y, quizás, un deber. La escritura en general, pero particularmente la poesía, es salvífica. Su poder es incomparable. Ponerse por escrito es la mejor manera de aprovechar y vivir la pandemia como una oportunidad extraordinaria de crecimiento humano. 

El Espectador ha apoyado las iniciativas de creación literaria a lo largo de su historia. Por ejemplo, García Márquez publicó sus primeros cuentos en este periódico y el primer capítulo de la novela Cien años de soledad. Por medio de El Magazín han llegado diversos escritores, clandestinos como conocidos, que han aportado a este espacio cultural y literario. 

Asimismo, desde el inicio de la cuarentena, en la página web de este medio se han compartido los testimonios de dos escritores ubicados en España y Portugal: Daniela Siara y Gonçalo Tavares. La primera ha relatado su día a día como madre, sus dudas e introspección sobre el COVID-19; mientras que Tavares, mediante el Diario de la peste, ha compartido cerca de 70 escritos donde yacen las noticias, los recuerdos, pensamientos y análisis personales entrelazados con propuestas de diversos autores, como Julio Cortázar, Platón, entre otros. Todos ellos con sus voces que, al igual que él, han tejido los pasos de la historia. 

Este año, a mediados de abril, se creó una nueva alianza con la editorial Cuadernos Negros. Por el Día Mundial del Libro, la Gobernación del Quindío, por medio de la Secretaría de Cultura Departamental, presentó la convocatoria nacional Poética del aislamiento, en la que también participan la U FM Stéreo, radio de interés público educativa de la Universidad del Quindío, y la Red Departamental de Bibliotecas Públicas. 

La convocatoria se basó en incentivar a las personas a escribir en una página sobre las vivencias del aislamiento, para que la palabra sea un testimonio y remembranza de estos días que han cambiado nuestra manera de convivir. De los escritos recogidos se escogerán 10 ganadores y se publicarán en El Magazín de El Espectador. Adicional a ello, se editará un libro digital y un audiolibro con los ganadores y 20 finalistas en la editorial Cuadernos Negros. 

Esta editorial, que fue fundada en 2006, actualmente es dirigida por la escritora Bibiana Bernal y pertenece a la Fundación Pundarika, entidad sin ánimo de lucro que se fundó en 2003 en Calarcá, municipio del departamento del Quindío, y que promueve la lectura y la escritura principalmente en la infancia y en poblaciones de escasos recursos que no cuenten con una educación gratuita y de calidad. 
Bibiana Bernal menciona que la importancia de escribir y también de leer -dos actos que deben ir ligados en este momento y en la vida en general- ayuda a que tengamos una experiencia más profunda, meditativa, en la que se pueda comprender lo que está sucediendo. Mediante la escritura se puede tener una mirada más amplia de utilidad en lo político, social, económico y cultural. Conocer cuánto se transforma lo que nos rodea y también de lo que está pasando dentro de nosotros. “La escritura es ese proceso de leer, cuando se escribe se está leyendo el mundo, y el mundo con todo, con los seres, las instituciones”. La experiencia de escribir, ya sea de lo coyuntural o no, tiene muchísima profundidad y belleza, pues habla sobre nosotros, y esto genera tener una conciencia de que cada palabra escrita, cada palabra plasmada en un libro, que empezó siendo un diario, que empezó siendo una hoja en blanco, es una forma de asistir a la eternidad. 

Siempre será mejor hacer de la palabra una acción. Una acción que signifique un efecto en el mundo. Los participantes de la convocatoria de Poética del aislamiento son voces que también somos nosotros, son voces y por ser plurales son la representación de varias comunidades. Más allá de los elegidos, esas 150 y quizás otras personas que están por fuera de ese número, habrán captado que no es el premio el fin de cada obra, sino que es ese un incentivo para que todos hayan reconocido que en la escritura está su bálsamo, su esperanza, su cambio. Su poesía pasará a otras páginas, y ya no solo será de ellos, sino de todos, y ahí estará entonces el objetivo de propiciar el arte en medio de la incertidumbre, pues son sus manifestaciones las que hacen legado, las que hacen que sus creadores se hayan salvado, y que sus espectadores, inmediatos o lejanos en su tiempo, se puedan salvar también de las preguntas que los trabajos y la cotidianidad no pueden resolver por sí mismas. 

La literatura ha sido una digna portadora para contar las historias sin importar si son reales o no. Leer nos lleva a territorios inexplorados en nuestra vida, y leer nos termina conduciendo a esa historia que aún no hemos encontrado en todos los caminos recorridos por las letras, y será esa historia no encontrada la que nos sitúe como creadores y nos convenza de que somos nosotros quienes podremos relatar lo que aún no hemos leído. Y así, para que existiera García Márquez, además de sus propias memorias, que son la fuente primera de su obra, tuvieron que existir Hemingway, Faulkner o Kafka, autores universales y atemporales que les otorgaron a él y a muchos otros por medio de susurros el sentido de escribir, que es cercano al sentido de nuestras vidas.

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Laura Valeria López Guzmán

Nacional

Poesía en cuarentena: los susurros milenarios

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Centro de Investigacion Cultural del Estado Nueva Esparta CICUNE

Eladio Rodulfo González, quien  firma su producción periodística y de todo género con los dos apellidos, nació en el caserío Marabal, hoy en día parroquia homónima del Municipio Mariño del Estado Sucre, Venezuela, el 18 de febrero de 1935. Es licenciado en Periodismo, Poeta, Trabajador Social e Investigador Cultural. El 15 de abril de 1997 creó el Centro de Investigaciones Culturales Neoespartanas (CICUNE). Publica diariamente los Blogs: “Noticias de Nueva Esparta” y “Poemario de Eladio Rodulfo González”. Escribe en los portales poéticos Unión Hispanomundial de Escritores (UHE) Sociedad Venezolana de Arte Internacional (SVAI) y Poemas del Alma, de los cuales es miembro.