Miguel Paz Cabanas: “La poesía es fruto de una intensidad emocional” – La Nueva Cronica

Miguel Paz Cabanas: “La poesía es fruto de una intensidad emocional” – La Nueva Cronica

Consagrado autor de relatos, que ha recogido en varios libros y que le han servido para proclamarse ganador de numerosos certámenes, ensayista, novelista, columnista de La Nueva Crónica y también poeta. Hace años publicó ‘Oración de la negra fiebre’ (Eolas) y ahora vuelve al género con ‘Tu nombre se enreda en mis manos’, editado por Trea.

– ¿Por qué volver a la poesía después de tanto tiempo?
– No creo que haya transcurrido tanto tiempo; en los parámetros donde yo me muevo, no. Será que envejezco y todo me parece vertiginoso. Hay ahora una obsesión por publicar o sacar a la luz con urgencia, algo que respeto, pero no comparto. ¡Y menos tratándose de poesía, que exige tomar distancia y dejar que se sedimente poco a poco!  

– ¿Son poemas escritos en un periodo concreto de tiempo? ¿O acaso se han ido acumulando a lo largo de los últimos años?
– Lo segundo; especialmente los he escrito a lo largo de los dos últimos años.    

– ¿Exige la poesía una mayor concentración, una mayor estabilidad a la hora de ponerse a escribir, que un relato o una novela?
– Yo no diría eso: cualquier pieza literaria, si quieres que posea un mínimo nivel de calidad, exige tiempo, dedicación, etc. No obstante, al menos en mi caso, en la poesía se da una curiosa paradoja: exige, tal vez, menos tiempo para plasmarla en el papel, pero tiene que ser fruto de una intensidad emocional, a veces, extenuante. Dicho esto, a cualquier texto, incluso a una columna periodística, le viene de maravilla el reposo y la revisión.
   
– El libro arranca con un poema de Ángel González. ¿Cuáles han sido sus poetas de referencia?
– Precisamente, el poeta asturiano… pero, a diferencia de la prosa, no tengo ninguna adhesión o referencia precisas, fuera de mi admiración por Olga Orozco o Luis Rosales.

– El poema ‘Palabras’ recuerda a lo que algunos poetas consideran de que sólo existe la poesía cuando, de alguna manera, se cuestiona el lenguaje. ¿Comparte esa reflexión?
– Voy a ser un poco maligno y decir que cuestionar el lenguaje es como hacerlo con tu identidad, o con tu tuétano. Otra cosa es experimentar, jugar o exprimirlo sin compasión, en otras palabras (valga la expresión), embeberte y enamorarte de él.  

– En su poesía hay temas como amor, ha habido temas como la enfermedad, hay pérdida, ausencia… ¿Es el dolor, por unas u otras razones, la principal motivación de su forma de entender este género?
– Absolutamente. Y me voy a permitir responder con unos versos:
Qué vértigo ser como tú,
dolor,
impasible a la súplica,
emboscado en la tensión
-infinita-
del arco.
Admiro tu franqueza,
se pliega la luz a tu monólogo,
a tus rosas feroces,
a la pureza de tus garras insomnes.
Vienes a mí
y te maldigo,
no como el súbdito al profeta,
sino como el niño que arroja la piedra a la noche,
pues sé el silencio que ocupas,
aunque no preguntes por mí.
    
– Las nuevas tecnologías, los nuevos gustos, los nuevos tiempos… ¿hacia dónde cree que están desplazado la poesía? ¿Se convierte en un género aún más marginal?
– ¿Marginal? Al contrario, hace ya tiempo que existen, por ejemplo, los videopoemas y otros formatos innovadores… Esta época se adapta como un guante al lenguaje poético: se me está ocurriendo que hasta los tan celebrados podcast pueden convertirse en una buena herramienta de expresión para un poema.  
 
– ¿Exige la poesía una pausa y una reflexión para los que no encontramos tiempo en la sociedad actual?
– Sí; y agregaría que la poesía, más que ningún otro género, exige honestidad literaria: si no late una verdad íntima y profunda en cada poema, por muy embellecido y rematado que esté, se le notarán las costuras.

– ¿Seguirá escribiendo poesía en el futuro?
– Sin duda.    

– ¿Cuáles son sus próximos proyectos literarios?
– Me gusta mucho el género epistolar y estoy barajando la posibilidad de sacar un epistolario de ficción (las otras, las cartas personales suelen salir a la luz…con carácter póstumo). Y tengo comprometido un libro de relatos.

Centro de Investigacion Cultural del Estado Nueva Esparta CICUNE

Eladio Rodulfo González, quien  firma su producción periodística y de todo género con los dos apellidos, nació en el caserío Marabal, hoy en día parroquia homónima del Municipio Mariño del Estado Sucre, Venezuela, el 18 de febrero de 1935. Es licenciado en Periodismo, Poeta, Trabajador Social e Investigador Cultural. El 15 de abril de 1997 creó el Centro de Investigaciones Culturales Neoespartanas (CICUNE). Publica diariamente los Blogs: “Noticias de Nueva Esparta” y “Poemario de Eladio Rodulfo González”. Escribe en los portales poéticos Unión Hispanomundial de Escritores (UHE) Sociedad Venezolana de Arte Internacional (SVAI) y Poemas del Alma, de los cuales es miembro.