Los motivos del son: la poesía de Nicolás Guillén – La Razon

Los motivos del son: la poesía de Nicolás Guillén – La Razon

“El son es lo más sublime para el alma divertir: se debiera de morir quien por bueno no lo estime”: así reza el estribillo de una de las composiciones clave del repertorio sonero cubano: “Suavecito”, de Ignacio Piñeiro (1888-1969). El son define a la Isla. El son, alegato de voces en el goce del delirio. / Nicolás Cristóbal Guillén Batista (Camagüey, 10 de julio de 1902-La Habana, 16 de julio de 1989): poeta del son, quien confirma la categoría de la ‘cultura negra’ dentro de las mutaciones que se derivan de la transculturación (cruce de lo español y lo africano) en la referencia de un “color cubano”, mestizaje: rasgo distintivo del paisaje humano de Las Antillas.

Cumpleaños 118 del autor de libros imprescindibles de la lírica cubana: Cerebro y corazón (1922); Motivos de son (1930); Sóngoro Cosongo (1931); West Indies, Ltd. (1934); Cantos para soldados y sones para turistas (1937); El son entero (1947), Elegías (1948-1958); La paloma de vuelo popular (1958); Tengo (1964), El gran zoo (1967); Poemas de amor (1933 – 1971); La rueda dentada (1972); Diario que a diario (1972)… / De una breve incursión en la retórica del modernismo (Cerebro y corazón), tránsito por la ‘poesía negra’, versos de ambición social, el amor, lo íntimo y lo doloroso hasta lo satírico ( de las frondas legadas por Darío a gestos vanguardistas): el autor de “Velorio de Papá Montero” es un juglar de fecunda y significativa obra.

Tres momentos sustanciales, en que lo público es materia de expresión desde un discurso que retrata las entonaciones del habla popular en armónicos contiguos a las síncopas de la rumba (2/3) y a las medidas de ‘la clave’ del son cubano (3/2): Motivos de son, Sóngoro Cosongo, El son entero: “¡Ay, negra / si tú supiera! / Anoche te bi pasá / y no quise que me biera. /A é tú le hará como a mí, / que cuando no tube plata / te corrite de bachata, / sin acoddate de mí. / Sóngoro cosongo, / songo be, / sóngoro cosongo / de mamey” /// “Con tanto inglé que tú sabía, / Bito Manue, / con tanto inglé, no sabe ahora / desi ye”. /// ¡Yambambó, yambambé! / Repica el congo solongo, / repica el negro bien negro; / congo solongo del Songo / baila yambó sobre un pie”.

Momento trascendente Elegías (para algunos, el gran libro del camagüeyano). “Elegía cubana” (“Cuba, tu caña miro/ gemir, crecer ansiosa, /larga, larga, como un largo suspiro”), “El apellido” (¿Es mi nombre, estáis ciertos? / ¿Tenéis todas mis señas? / ¿Ya conocéis mi sangre navegable, / mi geografía llena de oscuros montes /de hondos y amargos valles / que no están en los mapas?”); “Elegía a Jesús Menéndez” (“Jesús es negro y fino y prócer, como un bastón / de ébano , y tiene los dientes blancos y corteses, / por lo que su boca se abre siempre amanecida”), “Elegía camagüeyana” (“Oh Camagüey, oh santo / camposanto, santo, santo! Beso / tu piedra secular, tu frente ennegrecida”). Acento de impetuosa oratoria: la poesía cubana en esplendorosos cánticos de emociones efusivas. La noche, un silencio que explota en su centro, la luz aparta la aspereza y se cuela por los intersticios de la vida.

Y el amor se despliega trasparente: el cantor transita por sus hojas intimistas con nostalgia, dolor, ironía y ternura: “Pétalo”, “Ana María”, “Rosa tú, melancólica”, “A Julieta”, “Si un beso no puede ser”, “Cómo no ser romántico”, “Llueve cada domingo”, “Solo de guitarra”…/ Nos detenemos en “Canción”, las estrofas que Pablo Milanés musicalizó y que la gente la quiso bautizar “De qué callada manera” y que la gente baila y que la gente corea en las plazas y los enamorados plagian sin ningún recato: “¡De qué callada manera / se me adentra usted sonriendo, / como si fuera/ la primavera! / (Yo, muriendo) // Y de qué modo sutil / me derramo en la camisa /todas las flores de abril. / […] / En cambio, ¡qué espiritual / que usted me brinde una rosa / de su rosal principal! /// Nicolás Guillén: los motivos del son: las razones de una Isla de “sueño descuartizado, / duro mapa de azúcar y de olvido”.

Obra poética

  • Autor: Nicolás Guillén
  • Editorial. Letras Cubanas

Centro de Investigacion Cultural del Estado Nueva Esparta CICUNE

Eladio Rodulfo González, quien  firma su producción periodística y de todo género con los dos apellidos, nació en el caserío Marabal, hoy en día parroquia homónima del Municipio Mariño del Estado Sucre, Venezuela, el 18 de febrero de 1935. Es licenciado en Periodismo, Poeta, Trabajador Social e Investigador Cultural. El 15 de abril de 1997 creó el Centro de Investigaciones Culturales Neoespartanas (CICUNE). Publica diariamente los Blogs: “Noticias de Nueva Esparta” y “Poemario de Eladio Rodulfo González”. Escribe en los portales poéticos Unión Hispanomundial de Escritores (UHE) Sociedad Venezolana de Arte Internacional (SVAI) y Poemas del Alma, de los cuales es miembro.