Eva Castañeda rompe clichés de que la poesía solo habla de amor – La Razon

Eva Castañeda rompe clichés de que la poesía solo habla de amor – La Razon

La poesía es siempre una provocación. De momento un verso, solo un verso, puede conducirnos a parajes insospechados: imagen que deshace las demarcaciones y entabla un diálogo con lo imprevisto. Me detengo constantemente en Raúl Zurita cuando dice que “Las estrellas en la noche se doblan como las margaritas, las cuales chillan al arquearse”. Hay verbos que se ruborizan con los copos de luz; otros, no.

Decir otro lugar (Elefanta Editorial, 2020), de la docente e investigadora Eva Castañeda (Ciudad de México, 1981): poemario que interpela al lector circundando lo posible a través de una nómada gradación que incursiona en la pérdida, el cuerpo, la violencia, la angustia, el deseo, la ausencia, el amor y la perplejidad: cadencias en que un derrumbamiento de las consonancias comunes abre rutas a otra plaza para entonces expresar, sin preámbulos, las contingencias desde otra esquina.

Eva Castañeda lo advierte: “No es fácil allanar un espacio que oscila al borde porque todo el tiempo alguien desploma el lenguaje”: hay verbos que aguardan más allá de la irradiación: nos salpican sutilmente con sangre y hervidero. Si no hay vértigo no hay poesía.

He querido contar historias que pueden ser anécdotas comunes enfiladas a posibilidades, que sin embargo, son evidencias de un desaliento recóndito

Eva Castañeda, Docente

“Este libro es resultado de tres años de lecturas, reflexiones y reescritura en torno al trabajo poético. Especulaciones alrededor de la memoria que vamos construyendo en los espacios donde soñamos asediados por el abandono, la hostilidad, el desencanto, la violencia. Híbrido entre poema y prosa con ecos narrativos que da cuenta de mi estar en el mundo, de mi supervivencia”, expresó en conversación con La Razón, Eva Castañeda, fundadora del Seminario de Investigación de Poesía Mexicana Contemporánea.

¿La tonalidad del cuaderno advierte de un desplazamiento de la expresividad poética? La escritura de este libro me llevó al planteamiento de la forma. Me interesaba conformar un diálogo desde lo narrativo. Me apropié de los recursos que ofrece la narrativa para ‘decir’ lo que quería ‘pronunciar’: exponer lo que quería manifestar.

¿Prosa que interpela al lector desde los rangos de la poesía, no de la narrativa? En ese sentido, el tono desplaza a los límites genéricos. Estaba consciente de que estaba escribiendo un poemario, y así está concebido.

¿Poemario sobre los quebrantos que nos asedian? Está la presencia de la violencia y asimismo, los personajes que habitan el cuaderno van dando testimonio de la edificación de la memoria. He querido contar historias que pueden ser anécdotas comunes enfiladas a posibilidades, que sin embargo, son evidencias de un desaliento recóndito.

¿Historias que no empiezan con Había una vez? Quizás para advertirle al lector que no es propiamente un cuento lo que va a leer. Lo cotidiano, lo pueril y hasta lo que pudiera parecer intrascendente con referencias al desamparo en que vivimos. No ‘había una vez’: es esta vez. “Teníamos miedo y hacíamos planes para conquistar la gran muralla…”, dice uno de los personajes de un poema.

  • El dato: La autora e investigadora se ha especializado en el estudio de la poesía coloquial mexicana y latinoamericana contemporáneas.

Cambio de yo al nosotros. ¿Por qué? Una manera de involucrar a los lectores. “Nosotros atravesando un país de balas con el corazón entre los dientes”, reza uno de los textos. La zozobra que franquea al libro es colectiva. La violencia nos trastoca a todos: se conjuga en nosotros.

¿Cuaderno que rompe con algunos clichés sobre lo poético? La poesía no es evasión y catarsis como creen algunos, ni sólo un catálogo de metáforas. La poesía, sí, habla del amor; pero, también de muchas cosas más. Este libro rompe con esa perspectiva de la poesía como una cantilena de ondulaciones comunes. Espero que los lectores se crezcan ante el posible desafío de su lectura.

Eva Castañeda

Yo era un satélite. Satélite mujer. Satélite hombre. Te acompañaba:

si tú dabas vuelta, yo también.

Si te perdías, yo también. Tu órbita,

es decir tu trayectoria, fue la mía.

Te seguí, porque era un satélite, qué otra cosa podía hacer. Me gustaba decir que era un cuerpo orbitante. Yo orbitaba. Me necesitabas como yo a ti. Piensa en ello: me necesitabas como yo a ti. Piensa en ello.

Fragmento tomado del libro.

Decir otro lugar

  • Autora: Eva Castañeda
  • Género: Poesía
  • Editorial: Elefanta, 2020

Centro de Investigacion Cultural del Estado Nueva Esparta CICUNE

Eladio Rodulfo González, quien  firma su producción periodística y de todo género con los dos apellidos, nació en el caserío Marabal, hoy en día parroquia homónima del Municipio Mariño del Estado Sucre, Venezuela, el 18 de febrero de 1935. Es licenciado en Periodismo, Poeta, Trabajador Social e Investigador Cultural. El 15 de abril de 1997 creó el Centro de Investigaciones Culturales Neoespartanas (CICUNE). Publica diariamente los Blogs: “Noticias de Nueva Esparta” y “Poemario de Eladio Rodulfo González”. Escribe en los portales poéticos Unión Hispanomundial de Escritores (UHE) Sociedad Venezolana de Arte Internacional (SVAI) y Poemas del Alma, de los cuales es miembro.