El discurso que hizo llorar

En medio del atractivo cartel artístico del “Venezuela Aid Live” de Cúcuta, el emotivo discurso del mexicano Daniel Habib hizo llorar a la audiencia
  • AQUILINO JOSÉ MATA
EU, 01/03/2019 01:00 am
“Fallar es una opción, el miedo no”. La frase es de Daniel Habif, el mexicano cuyo discurso conmocionó en medio del espectáculo musical Venezuela Aid Live, celebrado hace una semana en Cúcuta, preludio de los lamentables y trágicos acontecimientos que tuvieron lugar al día siguiente, por el empeño del régimen de impedir la entrada de la ayuda humanitaria a Venezuela, ferozmente reprimida por sus grupos paramilitares. Llama la atención la escasa cobertura mediática que tuvo, por lo menos entre nosotros, la emotiva participación de este publicista, productor, creativo, asesor, conferencista y empresario, nativo de Mazatlán, cuyas charlas son cada vez más populares en Latinoamérica y en las redes sociales. Poco conocido en nuestro país, vale destacar que inició su trayectoria en el mundo del show business desde que era niño, época en la cual participó en comerciales, obras de teatro y telenovelas. 

Aunque no se considera motivador, influencer o predicador, sus conferencias se centran en suministrar a sus audiencias herramientas para la superación personal y profesional a través de temas como liderazgo, marketing, ventas, relaciones humanas y equilibrio emocional. Antes de empezar con la segunda tanda de artistas del Venezuela Aid Live, Habif dio su ya célebre discurso, que conmovió profundamente a los 300 mil asistentes al concierto, así como a quienes lo siguieron vía TV. Su participación, que no había sido anunciada previamente, cautivó por su honesta contundencia.
“Venezuela, hoy no será tu muerte sino tu nacimiento y muy pronto dormirás como Dios te trajo al mundo: sin miedo”, fue una de las primeras frases, que originó una estruendosa ovación. “Sentarán en primera fila a quienes te menospreciaron para que sean testigos del momento en que tengas que volar. Todos los venezolanos que tuvieron que huir regresarán”, exclamó y abogó por mantener la esperanza viva. 
“No existe mejor frase que la que inicia con un ‘gracias’. Gracias, Venezuela. Gracias por aguantar, gracias por soportar el peso del dolor. Gracias por soportar la indiferencia de tantos. Gracias por no darte por vencida y curtirte en el terror. Gracias, porque hay que ser muy valientes para sonreír cuando estamos quebrados por dentro. Gracias por darnos un motivo más profundo que nuestras conveniencias a todos los que hemos subido en este escenario. Gracias por esperarnos”. 
“Este mexicano les ama y les soñaba hace mucho”, remarcó Habif en otro de sus momentos más celebrados. “Ustedes son más bellos en persona. ¡Qué glorioso se mira el pueblo bravo! ¡Y aquí estamos! Y vamos bien… ¿qué digo bien? ¡Vamos muy bien! Vamos con cicatrices y llantos, pero feroces luchadores ¡Gochos! ¡Llaneros! ¡Maracuchos! ¡Orientales! ¡Caraqueños imparables!”. 
Y así continuaría acaparando la atención de la audiencia, que lo escuchaba entre llantos y un devoto silencio, para rematar con una esperanzadora declaración: 
“A partir de hoy, sólo habrá victorias. Y aunque la vida nos tumbe los dientes, seguiremos firmes porque nada ni nadie puede detener a una nación que jamás se da por vencida. Y hoy, todos los que estamos aquí doblaremos nuestras rodillas y las usaremos como granadas para que las fronteras sean abiertas y lo que Dios toque jamás sea cerrado. Venezuela, ¡ruge! ¡ruge! ¡ruge!”.   

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